El patio

El patio lleno de tábanos
que manchan la jalea
y la revisten.
Otra tarde que no quiere salvarse
del colmillo que mordió la siesta.
Las luces descansan en la banquina
mientras un séquito de hojas
alimenta la fogata
y nadie sabe dónde
fue a parar la gente
que habitó esta casa
el cuadro de papá y mamá
sostenido apenas
por la voz aterida
anunciando eso
que va a ser cumplido
como suerte o presagio
de lo que vendrá a raspar
el rincón
de todos los pianos.

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* Del libro “Calambre de los descensos”,
editado por el Sello Editorial ‘Los Lanzallamas’ en 2003