Vitoria a las 8 de la mañana

Enmudecen las farolas a las 8 de la mañana
la estación por la que vi  pasar
la llanura de los sollozos y alegrías

Que todo quedó atrás
como la brisa después de la música
igual que la flor de la piel
que irritada aprendió a decir
un quiero tus breves sueños
como ignorados
pero que lloran en una pensión solitaria
a hacer una gota de lluvia
en la mejilla de los hospitales
con apetito de libertad y sofocos

Que llevo en el camino
el pudrirse todos los momentos
que no pasé contigo

Que llora o tiene ganas de llorar
hipnotizadas por el aire de dos miradas

y llueve la luna que encendió
de nuevo la farola

Y a las 8 de la mañana
escriben por ahí
que alguien te veía pasar

Y en los sueños morías
porque había nacido la ciudad
por la que mi alma mira
y mi vida pasa

Y arrebata de mis bolsillos
la brújula que indicaba
mis zapatos
para que los ojos se hipnoticen
eternamente en su horizonte

Y ahí un verso que darte
porque el destino me hizo
coincidir con tu ironía
y llevarte en mi calendario

Tu sol a las 8 de la mañana
una farola se apagó

A las 8 de la mañana,

Una farola,
y se encendió el amor.