Sin quererlo

Sin quererlo saber
sigo sabiendo

sabiendo a ron de caña
a vino añejo
a café recién hecho
a caramelo.

Y tú lejos de mí
sabiendo a extrañas
a licores baratos
a abrelatas.

Cada vez más despacio
Tropezando, aprendes a caer
aprendes que no duelen los horarios.

Tropezando

aprendes a caer
cada vez más despacio.

Estela

La luz se cae a trozos
sobre un hueco

vamos dejando lejos
paisajes, gentes, pueblos

posibles tatuajes de tenues
soledades.

La luz, transparente y constante
cae en el mapa, se deshace en vainilla
caliente, me transforma en palabra
en gata de arrecife, en licor, en guadaña.

La luz se despedaza y yo me hago
de leche merengada, de memoria
de peces, de huracanes
me siento suave y plana.

La luz se cae a trozos
yo hago el resto.

La luz se me derrama
sobre el cuerpo.

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* Del poemario “Cómo decir yo”,
ganador del  Premio Federico García Lorca de la Universidad de Granada, 2007